NETWORKING

Cada vez hay más eventos con este nombre. Espacios en donde uno se reúne, esperando encontrar al cliente ideal o el inversionista que le quiera poner dinero a mi negocio.

Vamos, nos presentamos y salimos con nuevos contactos. La mayoría se queda en eso, en un contacto más en nuestra agenda. Y al paso del tiempo se quedan en el abandono. No se generó una verdadera relación.

La fórmula:

hago negocio y por ello me relaciono.

ES INCORRECTA

Las buenas relaciones generan grandes negocios. Para ello, hay que construirlas de manera genuina.

Dedicar tiempo y sobre todo estar dispuestos a servir. No por obtener negocio, sino como parte de la esencia.

Las relaciones sólidas se basan en la confianza, y ésta surge con la convivencia, con el tiempo, con las muestras de lealtad o bien, de reconocer que la otra persona es digna de fiar.

La gente llega a hacer networking como un lobo hambriento, buscando qué se lleva (por lo menos una lista de contactos), para después atormentarlos con muchos mensajes.

A un evento de networking hay que llegar con las manos llenas, dispuestos a dar, aportar, sugerir, a sumar valor.

Siempre será más bienvenido alguien que se acomide, ayuda y aporta lo que tiene, que aquel que solo se acerca para ver qué se lleva.

Somos el resultado de las personas de que nos rodeamos. Revisa tu círculo cercano. Eso te dará una idea de cómo eres y del nivel de relaciones que tienes.

¿Construyes relaciones genuinas o solo estás viendo qué obtener de los demás?

Autor Marcos Gutiérrez

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